Factores Intrínsecos

¿Qué son los Factores Intrínsecos?

En ecología el crecimiento de una población se encuentra regulado por una serie de factores de resistencia. Estos factores se clasifican por lo general como:


  • Densodependientes (bióticos)
  • Densoindependientes (abióticos)

 

Los factores densodependientes como su nombre lo dice son ocasionados por el aumento en la densidad de individuos de la población, lo cual lleva a una competencia entre los mismos y eventualmente a la muerte de algunos de ellos, o lo que es lo mismo un decremento en el tamaño de la población.
Se reconocen tres factores que determinan las presiones de competencia entre los individuos de una población (competencia intraespecífica) y son el alimento, el territorio y la pareja. Cuando alguno de estos factores llega a ser motivo de tensión entre los individuos, ellos competirán por satisfacer sus necesidades.
Otros factores que a menudo se reconocen son el parasitismo y la depredación, sin embargo estos implican la interacción con individuos de otras especies.

Los factores densoindependientes incluyen principalmente factores climáticos como la cantidad de precipitación (incluyendo inundaciones y sequías) incrementos o decrementos en la temperatura, flujos de las corrientes marinas, etc y pueden incluir algunos causados por el ser humano como el uso de plaguicidas, deforestación, etc.

 

De acuerdo a otra clasificación, estos factores pueden ordenarse también como extrínsecos (aquellos que influyen sobre la población desde fuera, como clima, competencia entre especies, depredación), e intrínsecos (que se basan en la competencia que se da entre los individuos de la misma población).

Estos factores son conocidos como factores de resistencia, ya que son aquellos que contribuyen a impedir que una población alcance su potencial biótico. El potencial biótico es el incremento que experimentaría una población si todas las hembras se embarazaran, y todas las crías alcanzaran edad reproductiva, en ausencia de depredación, enfermedades, etc. De esta forma, estos factores regulan el crecimiento poblacional y lo mantienen dentro de un límite que se encuentra en equilibrio con el ecosistema.